Saturación y vacío

Del aeropuerto a Mazaryk  me surgió la sensación de haber comido mucha publicidad, era como gula pero sin haberla autorizado, ustedes saben, lleno hasta el cuello.

Los taxis seguros, las aerolíneas, las miles de gigantes carteleras, las cajas de luz, los camiones envueltos de vinil, los rótulos de los negocios, las imágenes que visten algunos edificios, las mamparas que anuncian exposiciones al aire libre, el ángel con todo su iconografía recordándome la marca-destino del Distrito Federal.

Decidirme por un café, fue como decidir a los quince elartista favorito para convertirte en fan, son tantas las opciones que hay quienes terminan el dilema con la practicidad de comprarlo de una maquina.

Fuente imagen: publicidadweb.es

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