Salvador Novo: entre publicidad y un alfabeto pícaro

Siempre me ha apasionado la vida de los grandes escritores de nuestro país, tal vez porque existe muy en el fondo de mí, un interés narcisista por convertirme en uno de ellos;  los leo, los respiro, algunos se han mudado a casa-oficina y están cuando hago marketing. Encontrarle la belleza poética a la publicidad adquiere complejidad al cruzar por un momento de saturación mediática, sin embargo, la poesía se adentra a lugares con luces y a la vez con sombras, la publicidad también.

Salvador Novo, es la hechura maestra de sí, es un genio de la pluma, de la elocuencia y la creatividad, a él le debemos un amplio y fino legado en materia de publicidad y literatura mexicana, frases contagiosas aún son recordadas por nuestros padres y abuelos.

Poeta, ensayista, dramaturgo, historiador y colaborador publicitario, miembro del grupo ‘Los Contemporáneos’ y de la Academia Mexicana de la Lengua. En 1965 el presidente Gustavo Díaz Ordaz, nombró a Novo cronista de la ciudad de México. En 1967 ganó el Premio Nacional de Lingüística y Literatura, y un año más tarde la calle donde vivía fue rebautizada con su nombre. Leer más de este artículo

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