Tener o no tener… mejor ser
julio 16, 2012 1 comentario
“¿Pero qué le ve? Seguramente tiene varios ceros en la cuenta de banco…”
Antes, estábamos acostumbrados a escuchar frases como estas donde se hacía referencia a que la gente vale por lo que tiene, donde si no tenías simplemente la sociedad no te daban la oportunidad de ser alguien. Afortunadamente, los tiempos cambian.
El paradigma del siglo XX podría resumirse de la siguiente manera (tanto para personas como para empresas):
- El objetivo primario era tener, hacer cuanto dinero fuera posible para de esta forma ser el modelo a seguir y convertirse en el sinónimo de éxito.
- Como objetivo secundario, una vez que se “tenía”, venía el estar como concepto de mantenerse de la misma forma y poder disfrutar de los beneficios que traía el haber obtenido todas esas ganancias económicas.
- Y finalmente, como consecuencia de los dos objetivos anteriores estaba el ser, que como mencionamos era el resultado de las dos acciones anteriores.
Por lo tanto la persona que tenía estaba en condiciones de estar para por último ser alguien relevante en el mercado. El famoso “Compro luego existo”.
Afortunadamente, y como con la mayoría de los paradigmas, poco a poco esta idea ha ido desapareciendo para convertirse en todo lo contrario, para lograr un mundo donde todo vale por lo que es y es justo eso lo que le da sentido a su existir y a su acciones: la marca es, fundamentada en una misión (qué queremos lograr) que a su vez está alineada a la personalidad (cómo somos y nos comportamos). Si esta marca logra ser, podrá estar de forma mucho más sencilla, por mucho más tiempo y con mucho mejores cimientos pues el objetivo de sus acciones está bien establecido y asumido. Y por último, si ya es y está por consecuencia se logrará tener cuanto se desee, pues ahora contamos con un elemento básico: la pasión.
Pero, ¿qué es la pasión? La respuesta más sencilla pero a la vez más certera es que la pasión es la suma del deseo y la emoción. Y es justo eso lo que debemos empezar a transmitir a quienes nos rodean: clientes, consumidores, empleados, competencia, proveedores, etc. Es justo la pasión lo que logra modificar actitudes y emociones, convierte una marca en un alguien, le da una imagen clara al consumidor de lo que representa, de lo que es.
No olvidemos que trabajamos con emociones, con actitudes y con sentimientos que potencializados crearán una lovemark, que le dará a la expresión “ponerse la camiseta” un significado lleno de contenido y diferente, muy diferente al que estamos acostumbrados.
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