De estrategia y objetivos ¿sensuales?
abril 2, 2012 Dejar un comentario
Tuve la oportunidad de ver la película “The Hunger Games” el fin de semana y además de gustarme muchísimo, me mantuvo todo el tiempo reiterándome lo siguiente: todas las decisiones dependen de estrategia. (no les diré más de la peli por si no la han visto).
El hecho de decir que todo está en la estrategia a muchos les puede sonar muy cuadrado, muy cerrado, muy limitado e incluso para muchos, muy maquiavélico. Pero en lo personal, considero que todos los movimientos que vamos haciendo hasta en el aspecto más informal de la vida están guiados por una parte estratégica, consciente o inconscientemente.
Pero partamos de un punto mucho más importante y que me llevó al título del artículo. Una estrategia jamás tendría razón de ser y nunca llegaría al éxito si no está encaminada hacia los objetivos. Aunque suene trillado, los objetivos deben ser siempre nuestro punto de partida, porque si no, pues ¿a dónde queremos llegar? Es muy difícil tener un panorama claro si no sabemos para dónde manejamos. Hace tiempo en una reunión me tocó escuchar la exposición de una compañera de RRHH que decía que ella siempre nos iba a hablar de objetivos, pero de objetivos sensuales. Ya te imaginarás la cara que le pusimos todos, pero en cuestión de segundos, nos tenía en la mano.
¡Claro! Un objetivo tiene que ser sensual porque tiene que inspirarte a cumplirlo, a tenerlo contigo en el tiempo indicado; y de paso, tiene que ser tan sensual que invite a los que colaboran contigo a cumplirlo. Yo conocía el término del objetivo SMART (sencillo, medible, accesible, real y definido en un tiempo) pero el sensual me ganó. Y es que de pronto en Mercadotecnia creemos que estrategia y creatividad están peleadas y ¡por supuesto que claro que no! Una necesita a la otra y viceversa.
No podemos ser tan planos y aterrizados que el planear cada acción con minutos y segundos mate la espontaneidad que una activación, por ejemplo, te puede dar. Incluso el hecho de trabajar con cosas en tiempo real (social media) te da incertidumbre que de pronto aún las marcas no saben cómo manejar. Sin embargo, tampoco nos podemos poner a vociferar ideas al aire y a despilfarrar el presupuesto sin saber qué vamos a obtener al final (aquí entra nuestra voz de consciencia pidiéndonos a gritos las famosas mediciones de resultados) y es que aunque puede matar con la inspiración de un momento de ideas, es necesario.
De estrategia nos podemos perder hablando por horas, empezando por su definición hasta su ubicación en el plano del plan de MKT, hasta cómo debes de redactarla; pasando por Porter y su definición más detallada de lo que te diferencia competitivamente. Más allá de las formalidades teóricas, es algo que se debe de ir desarrollando por sentido “mercadológico”, como un sentido del olfato extra que nos permita ir tomando mejores decisiones, porque creo yo, perder de vista hacia donde vamos es el error que lleva a muchísimas marcas al fracaso. Recuerda que es tan fácil como ubicar banderitas en la meta (objetivos), en un camino bien trazado para caminar (estrategia).
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